El Bullying es un comportamiento agresivo que posee unos matices
específicos que los diferencian de cualquier otro tipo de agresión o conflicto.
En el Bullying la agresión puede ser física, psicológica o verbal, por tanto, no
debemos olvidar que humillar, insultar, ignorar o divulgar rumores sobre una persona
también son formas de bullying.
Aunque la palabra Bullying va implícita e insertada en el Ciberbullying,
su principal diferencia es que mientras que el Bullying se da cara a cara, el Ciberbullying
recurre al uso de las nuevas tecnologías (Internet, telefonía móvil y videojuegos online
principalmente) para ejercer el acoso.
Algunos ejemplos son: enviar mensajes crueles, falsos rumores o mentiras por email
o redes sociales, se crean videos, perfiles falsos en redes sociales o sitios Web para
reírse o burlarse de la víctima. Esto se puede llevar a cabo durante cualquier momento del
día y desde cualquier lugar, compartidos con muchísima gente, anónimamente.
(Network, 2012)